La llegada de la primavera
Con la llegada de la primavera, la naturaleza inicia su ciclo de renovación. Tras el letargo invernal, muchas flores reactivan su metabolismo y comienzan su proceso de floración impulsadas por el aumento de temperatura y la prolongación de las horas de luz. Este fenómeno, conocido como fotoperiodismo, regula la actividad de muchas especies, determinando su crecimiento y floración en respuesta a la duración del día y la noche.
Entre las primeras especies en florecer destacan los narcisos, tulipanes y jacintos, todos ellos geófitos que almacenan nutrientes en bulbos o rizomas, permitiéndoles brotar con fuerza en cuanto las condiciones son favorables.
A su vez, los frutales de hueso, como el almendro o el cerezo, inician su espectacular floración, ofreciendo un espectáculo efímero pero fundamental para la polinización y la futura producción de frutos.
La primavera es el momento ideal para disfrutar de la biodiversidad floral, observar los patrones de floración de distintas especies y enriquecer nuestros espacios con composiciones florales que evocan la frescura y la vitalidad de esta estación.
La llegada de la primavera es un momento especialmente emocionante y significativo. En Jara nos sumamos a la transformación que esta estación trae consigo dedicándonos a diario a reflejar esa vitalidad en cada uno de nuestros arreglos florales.
En Jara tenemos el compromiso de trabajar con las flores que cada temporada ofrece para garantizar en nuestros ramos y arreglos calidad y frescura. Consideramos que trabajar con las flores que están en su apogeo no solo es una elección estética, es, también, una decisión responsable y sostenible.
Te invitamos a descubrir nuestra selección de flores primaverales y a sumergirte en el fascinante mundo de la botánica estacional.
