La sorprendente Flor Murciélago.
Una joya exótica para amantes de lo diferente.
La flor de la Planta Murciélago, Tacca chantrieri, es una de las flores más sorprendentes del mundo vegetal. Siempre hay lugar para la sorpresa. Más allá de los colores vibrantes de las rosas, claveles, margaritas, etc. existen especies que parecen salidas de un cuento fantástico. Una de ellas es la Planta Murciélago, también conocida como Flor Murciélago Negra y de un modo más coloquial como Flor del Diablo o Bigotes de Gato. Su aspecto inusual la convierte en un verdadero espectáculo de la naturaleza y en objeto de deseo para coleccionistas y aficionados a lo exótico.
La Tacca chantrieri pertenece a la familia Dioscoreaceae, aunque durante mucho tiempo se asoció con las Taccaceae. Es una planta perenne, rizomatosa, originaria del sudeste asiático (principalmente Tailandia, Malasia y Birmania), donde crece bajo la sombra húmeda de las selvas tropicales.
Puede alcanzar una altura entre 50 y 100 cm. Sus hojas son grandes, brillantes, de color verde intenso y con una forma lanceolada que recuerdan a las del plátano.
Pero la inflorescencia, lo que a veces llamamos flor, es el verdadero espectáculo. Del tallo de la Planta Murciélago emergen flores muy oscuras, casi negras, con brácteas extendidas que asemejan las alas de un murciélago y de la base cuelgan unos filamentos muy largos de hasta 30 cm. que parecen bigotes.
Pocas plantas presentan una floración tan peculiar y dramática.
Al detalle
La Flor Murciélago es una inflorescencia muy compleja. Dentro del género Tacca existen unas 15 especies conocidas, pero, en general, se componen de estos elementos.
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El tallo que sostiene la inflorescencia puede alcanzar 40–60 cm de longitud. Emerge del centro de la planta, erguido y firme, elevando la flor por encima de las grandes hojas basales.
- Las brácteas principales, es decir, las hojas modificadas que rodean, protegen las flores y atraen polinizadores, que a veces, por su vistosidad, se confunden con los pétalos, son dos grandes hojas de color púrpura muy oscuro o negro violáceo que pueden medir hasta 15–20 cm de ancho. Su forma triangular, extendida hacia los lados, recuerda a las alas de un murciélago en vuelo, de ahí el nombre. En otra especie, la Tacca integrifolia, estas brácteas son blancas, por lo que ofrecen un contraste muy llamativo. Las brácteas secundarias son más pequeñas y alargadas que las principales y rodean la base de las flores acentuando la sensación de profundidad y oscuridad en el centro de la inflorescencia.
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Las verdaderas flores son muy numerosas y pequeñas (de unos 2–3 cm de diámetro) y se agrupan en una umbela en el centro de las brácteas. Sus tépalos (piezas del perianto, ya que no se diferencian en pétalos y sépalos) son de color negro púrpura brillante. Cada flor tiene 5–6 tépalos dispuestos en forma estrellada. Y en el centro, destacan los estambres fusionados en una estructura columnar, junto al estilo y estigma.
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Los filamentos colgantes (los bigotes) son en realidad brácteas filiformes modificadas que surgen desde la base de la inflorescencia. Pueden alcanzar hasta 30–40 cm de largo y se disponen de manera colgante y arqueada como largos hilos oscuros que enmarcan la flor. Es lo que le proporciona ese aire misterioso y casi fantasmal.
Cómo cuidar la planta murciélago
Cultivar esta planta no es sencillo, ya que necesita condiciones similares a su hábitat natural, pero con paciencia puede adaptarse en interiores bien cuidados.
Florece principalmente en primavera y verano, aunque en climas adecuados puede producir varias floraciones al año. Las flores pueden durar hasta 4-6 semanas en buenas condiciones.
- Luz: prefiere lugares con luz indirecta y suave, nunca sol directo.
- Temperatura: ideal entre 18 ºC y 27 ºC, sin cambios bruscos ni corrientes de aire. No tolera el frío.
- Humedad: muy alta (60-80%). Necesita pulverizaciones frecuentes o un humidificador cerca.
- Riego: regular, manteniendo el sustrato siempre húmedo, pero sin encharcar. Requiere un sustrato ligero, rico en materia orgánica y con buen drenaje.
- Fertilización: cada 3-4 semanas en época de crecimiento con un abono equilibrado, preferiblemente líquido.
- Reposo invernal: en climas templados suele entrar en reposo en invierno, reduciendo hojas y actividad. Conviene disminuir el riego y mantenerla protegida.
En Jara apreciamos tanto la belleza clásica de las flores como la singularidad de las especies exóticas. La Planta Murciélago nos recuerda que la naturaleza siempre guarda sorpresas inesperadas que merecen ser contadas.

